Para hacer el carro se necesitaban varias
piezas: las ruedas, que se componían de calabaza,
radios, cambas, calce y buge; el
eje, con sus complementos como guardafuegos, arandelas
y pinas; la piértiga, que solía
ser de madera de abedul y se componía de pezón,
machadera, cadenas, corcechones y tablas
para el piso. También llevaba cuatro pinos que
aparte de sujetar las cadenas y los corcechones servían
para atar la soga y sugetar la carga. Para sugetar el eje a
la piértiga llevaba cuatro tornillos con dos pletinas.
Se colocaban las ruedas en este eje y ya estaba el carro.
Pero aparte de estas cosas ya mencionadas,
llevaba otros complentos: tadonjos, adrales, talangueras
y murón. También se usaban precontos,
para cuando se cargaba hierba. Para este mismo menester se usaban
las talangueras, que iban sujetas al murón
por dos tadonjos curvos en la parte delantera. El murón
iba sujeto a la machadera por un tornillo pasante. Las
talangueras era unas tablas de dos metros aproximados
que en el otro extremo se sujetaban también en tadonjos,
y estos solían ser rectos e iban metidos en la piértiga
mediante agujeros rectangulares. La piértiga llevaba
de estos agujeros seis en cada brazo, un total de doce. Estas
talangueras también se usaban para cargar el pan;
osea, centeno, trigo y cebada. Los adrales eran dos tablas
curvadas y a medida de la piértiga de largas y
de curvas. Estas tablas solían tener unos treinta y cinco
centímetros de anchura, se usaban para trasportar abono,
patatas, arena y otras cosas menudas. Para que el carro se alargara
cuando se cargaba hierba, se le ponían dos tablas echadas
en el piso y un poco salidas en la trasera, estas eran de "quita
y pon".
De esta familia era también
el Arado. Se componía de timón, rabiza,
orejeras, reja, pina y clavija.
En el timón y en la parte delantera llevaba
varios agujeros para sujetarlo a la corra por medio
de la clavija, y mediante una correa llamada mediano,
atarlo al yugo.
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